Los programadores ya no trabajamos solos

Recuerdo cuando había empezado a meterme en el mundo de la informática. Allá por 1990, haciendo un curso de programación en BASIC. Lamentablemente, en mi pueblo Calchaquí, no tenía acceso a otras herramientas.

Mi primer PC fué un Commodore 64C, pasando luego a una PC XT con 1Mb de memoria, disquetera de 5 1/2 y era lo más.

Ideaba programas con lo poco que podia rescatar de documentación de un lado y otro. Las revistas que llegaban ya no hablaban de BASIC, sinó de otros lenguajes. No obstante recuerdo haber hecho cosas increíbles con tan poco y nada.

Si me pongo a pensar en mis aspiraciones, no soñaba con más que hacer sistemas para la gente de mi ciudad. De repente, hoy me doy cuenta que estoy haciendo programas y cosas distintas, para gente de otras ciudades, de otras provincias e incluso haciendo trabajos para gente de otros países.

Pero, lo que más me acuerdo, que el trabajo como programador lo hacía solo. Yo creaba, yo solucionaba, yo diseñaba, yo programaba, yo probaba, yo vendía. Y hoy la cosa cambio demasiado. Los sistemas, son cada vez más complejo. Antes se limitaban a interactuar con un operador, hoy hay sistemas que están interactuando con miles de usuarios cada día y otras entidades que cada día son más.

Hoy las exigencias son otras. Tus sistemas tienen que ganarse al público. Por eso es necesario a veces hacerles una cara bonita. Sin embargo, las caras bonitas de por sí no hacen nada. No sirven si el sistema no responden como un usuario quiere que responda. Y no puedes obligarlo, porque iran hacia otro lugar y es un lujo que en este mundo tan competitivo no puedes darte.

Asi, como los programadores somos demasiado malos para el diseño, tenemos que juntarnos con diseñadores, charlar más con la gente, volvernos un poco psicólogos a veces, y no puedo olvidar la frase de Yourdon que decía que el Analista de Sistemas, inevitablemente tiene que convertirse en médico, arquitecto, ingeniero aeronáutico, botánico, historiador, debe ser un especialista en el campo del cliente.

Y así, el trabajo solitario de los programadores deja de serlo para convertirse en un trabajo de varios programadores, pero cuando hay que “trabajar” con otras personas no afines a la programación, comienzan los problemas. Es cierto, los informáticos somos un tanto arrogantes a veces y nos gusta dar demasiados detalles a un inexperto. La mayoría de los buenos informáticos aprendieron a los golpes, y a veces molesta cuando alguien te viene a preguntar algo sin molestarse siquiera en darse un golpecito.

Creo que ambas partes deberan aprender, el informático a ser un poco menos arrogante a veces, y la contraparte, o no interrumpirlo demasiado con preguntas demasiado tontas o que facilmente podrías resolver buscando en Google un par de palabras claves. O al menos, has como si hubieras investigado: “Escucha, estaba leyendo esto pero no lo entiendo demasiado bien, ¿podrías darme algún consejo?”. Tal vez obtienes de esta forma la mejor enseñanza de tu vida, o en su defecto, un docuemento o un URL con todo lo que necesitas saber.

Muchos no informáticos se preguntarán: ¿por qué son taaaan así?. Como programador y yo personalmente, es porque soy poco un autodidacta y me gusta resolver las cosas por mi mismo (a veces creo que debe ser una cualidad necesaria en los programadores), entonces pretendo que los demás hagan lo mismo. Otras veces estamos demasiado concentrados en algo, que no queremos que ni siquiera te saluden. Por ahí te dicen: si estabas navengado por otra página, si estabas dibujando algo, estabas seleccionando música… lo que no saben, es que detrás de esas acitivadades hay todo un batallón de neuronas tratando de resolver un problema, y están tan ocupadas que nuestras manos o nuestros ojos andan divagando por cualquier lado. (o algo así).

Deja tu comentario...

Más entradas en UnLugar