Estupidez tras estupidez
Hay cosas que no puedo creer. Parece que, para encarar la crisis energética que no tenemos según el gobierno, el mismo gobierno acaba de salir a meter presión a las petroleras diciendo que aplicará penas que fueron fijadas en la ley del abastecimiento allá por 1974.
Esto implicaría, la prisión para aquellos directivos de las companías que no acaten esta ley suministrando de combustibles a todos sus clientes.
Yo la verdad que no soy un experto en la materia, no se muy bien quien es el que tiene la culpa acá, si las empresas petroleras o el gobierno, o es verdad de que no hay crudo en Argentina y se hace inevitable importar combustible.
Rescato un párrafo de esta nota publicada hoy en La Nación:
Esta insólita manera de cerrar la brecha entre una demanda de gasoil, que ha venido creciendo a más de 6% anual, y una oferta que no puede satisfacerla con las refinerías trabajando al tope de capacidad, resulta tan rústica como apelar a la danza de la lluvia. O como fue en su momento haber prohibido de un plumazo las exportaciones de carne. No sólo daña la confianza del sector. Hoy la noticia de la importación compulsiva estará dando la vuelta al mundo y transmitirá otra señal de que la Argentina es un país poco confiable en lo que a aplicación de reglas se refiere. Detrás de esta situación de inseguridad jurídica hay una raíz económica. Hay escasez porque el gasoil importado no se puede vender al precio interno que pretende el Gobierno, aun tras haberlo eximido de los impuestos específicos.
A todo eso, hay que agregar que algunos especialistas piensan que esta ley, tras las sucesivas modificaciones, parches y parciales derogaciones, puede llegar a ser inaplicable.
Otra vergüenza más para mi país, para nuestra gente. Estoy seguro que muchos estarán aplaudiendo la aplicación de esta ley, pero yo no quiero adelantarme demasiado. Hay tantas versiones dando vuelta, que al final no sabés cual es la verdad.
Pero, a juzgar por las políticas del actual gobierno: llegar al 2007 con el mayor bienestar posible para todo el mundo, no me sorprendería que las cosas estén más cerca de lo que dicen algunos empresarios y analistas, que lo que dice el gobierno.
Igualmente, creo que se están tapando los problemas con nada. Argentina está experimentando un fuerte crecimiento, impulsada por el sector agropecuario. Pero nuestra infraestructura se está quedando cada vez más chica. Y me parece que estamos llegando al límite… Y una vez pasado ese límite, la cosa se pondrá algo más complicada de lo que está hoy en día.