Corriendo bajo la lluvia
Hace rato que no me daba ese gusto… no correr justamente bajo la lluvia, sinó andar despreocupado bajo ella, disfrutándola.
Como siempre le error con el pronóstico… estaba saliendo a correr y cayeron unas primeras gotas…. miré el cielo y dije: “es una nube pasajera“… je, ya van dos horas de lluvia torrencial y la ciudad se oscureció casi completamente.
Por supuesto, a la media vuelta en el parque sur, Tomás (mi perro) y yo ya estábamos hasta las bolas mojados… en fin, di la vuelta completa y di otra más… junto a otros tantos que parecía no preocuparles la lluvia.
Y me volví caminando pancho, como si viniera tomando sol… solamente que caía agua a dos manos…
La verdad es que me hizo bien… tantas preocupaciones esta semana y presiones, necesitaba esa descarga a tierra… saldría de nuevo, pero quiero aprovechar ahorita que estoy unplugged para concentrarme en un problema que tengo que resolver.
Ah… y secar la casa que mi perro amablemente mojo por todos lados… Y bueno, todo tiene su precio después de todo… pero hay cosas que valen la pena.