Accidente doméstico
No se porque voy a hundirme de esta manera en mi propio blog, pero me lo merezco.
Resulta que esta noche nos juntamos con unos amigos a cenar. Una cena atípica en donde en vez de hablar de fútbol, autos, y esas cosas francamente aburridas, hablaremos de Linux, virtualización, Ruby, PHP, Ubuntu, Windows, Windows Vista, y cosas de esas que muchas veces no puedo charlar con mucha gente. Asi que nos vamos a desquitar.
Pero bueno, volviendo al tema. La cosa es que me toca preparar la cena a mí. El menú paleta/cuarto trasero de cerdo (para los finolis) o chancho (para mi gusto, es que… en el campo si decís cerdo te miran medio rarito… ni hablar si decís porcino… asi que, chancho lisa y llanamente) al horno. Y para que agarre más sabor y este sea más intenso, preparo una salsa chimichurri basada en ajo, perejil, vino blanco y pimienta. Lo adobo unas 8 horas antes de mandarlo al horno cosa que toda la carne se impregne de ese sabor. Y después son unas 4 a 5 horas de fuego lento.
El tema es que, mientras preparaba el chimichurri, me había quedado sin pimiento. Así que recurrí a un taper (o sea, tupper weare) en donde tengo una reserva de todos los condimentos que suelo usar, y también de esos que no uso nunca (cosas que comprás por comprar y ni sabés para que sirven).
Como soy un tipo bien organizado, obviamente nada está etiquetado. Confío en que mi memoria podrá dilucidar entre colores, texturas y lo que me dijo hace seis meses la vendedora que era lo que hay dentro de la bolsita. Asi que bueno, seguí el procedimiento habitual:
- Separar condimentos por colores.
- Separar condimentos por texturas.
- Oler para saber de que se trata.
En el paso Nro 1, quedaron separados el pimenton, paprika del provenzal, orégano, y de la nuez moscada, la pimienta y otro que no tengo idea de que es, pero huele bien.
El 2do paso no era necesario, porque con el primero fue suficiente.
En el tercer paso, huelo primero la bolsita que tenía nuez moscada. Y ahora viene lo triste. Agarro la bolsita que efectivamente tenía pimienta. La apróximo a mi nariz dispuesta a aspirar algunas míseras partículas de este grano molido para confirmar lo que mis ojos habían identificado. He aquí que la bolsita estaba pinchada. Y he aquí, que el bruto de yo, como para forzar la salida de alguna partículas no tiene mejor idea que apretar la bolsita.
Por esas cosas de la física, si aspirás fuerte, y presionás un contenedor que tiene un pequeño escape, lo que esté adentro sale como gato corrido por un perro, y todas esas partículas son conducidas por una corriente de aire ascendente dentro de mi cabeza a través de mi nariz.
A continuación un relato de los hechos que fueron desencadenados:
- Me dije: oh… oh…
- Me quedé duro pensando: ¿y ahora quién podrá defenderme?
- Cerré mis ojos con fuerza esperando lo peor.
- Se desencadenaban las primeras reacciones químicas en mi fosa nasal.
- Seguía pensando en el Chapulín Colorado.
- Seguía con los ojos cerrados tratando de no respirar.
- Comenzaba en los primeros insultos hacia mi ser.
- Las reacciones químicas eran cada vez más notables.
- Comenzaba a llegar información a mi cerebro de lo ocurrido.
- Mi cerebro a generar más insultos hacia mi persona.
- Mi cerebro ordenó una inmediata tortura.
- Comenzó el dolor.
Una especie de quemazón interna como para resumirlo ¿vió?. Comenzaba desde la punta de la naríz hasta mis pulmones, y entre ellos todo el recorrido que tiene que ver con la cañería que conecta ambos lugares. Una forma muy particular de aprender anatomía, porque te aseguro que podés sentir internamente cual es el recorrido que hace el aire al ingresar a tu cuerpo.
Por supuesto, atiné a estornudar, mandarme agua por la naríz (groso error, esto es peor), asi que no te queda otra que aguantar solemnemente mientras los ojos se te ponen rojos y algunas lágrimas se escapan.
Asi que bueno… esta fue en parte mi historia y de como comencé el día de la primavera: disfrutando a full los aromas que esta nos trae.
Feliz primavera a todos!!!