El campo: una víctima

Don K y su gente no tuvieron mejor idea que aplicar nuevamente más retenciones sobre el campo. Y por lo que veo esto no le importa a nadie más que a la gente del campo, a pesar de que el país en su totalidad depende de este.

Yo particularmente vengo del campo. Mi familia tiene campo. Así que no faltará quién diga “Ahh… vos saltás porque te están tocando el bolsillo”… No, no salto por esto. Salto porque considero que esa medida es injusta, indignante y frustrante.

La mayoría de la gente de este país ven al campo como un lugar adonde vas a andar a caballo, a disfrutar del aire libre, pasear en tractor, tirar semillitas en la tierra, esperás que crezcan y después con una máquina gigante cosechás los granos.

Esa mirada un tanto “fantasiosa” que tienen muchos está muy, muy, pero muy lejos de la realidad. El campo te exige muchísimo más de lo que uno puede imaginar. El trabajo ahí es muy duro, y empieza literalmente desde que sale el sol, hasta que se oculta. Y no hay feríados, ni sábados, ni domingos muchas veces, porque cuando un trabajo hay que hacerlo, hay que hacerlo en ese momento, porque el campo se maneja con una variable que es muy dificil de predecir: el clima.

El campo ha venido salvando a la Argentina desde toda su historia. Siempre que se necesitó plata, se va al campo. Y no es que van los políticos a trabajar al campo… no: ese dinero es sacado por ley o decretos a la gente que trabaja en el campo.

Para muchos ignorantes, Kirchner está manejando muy bien la economía. Lo que estos ignorantes no saben, es que ese dinero que tiene hoy Kirchner se lo está sacando de manera injusta a los productores. Ellos se justifican diciendo que “los altos precios internacionales justifican estas retenciones“, que “los productores son unos angurrientos“. En parte si, hay un muy buen mercado internacional para la producción agropecuaria. Pero acaso ¿no tiene el derecho el campo a aprovechar un negocio como lo hace cualquier otra empresa?, ¿porqué cuando el campo tiene una buena oportunidad hay que “robarle” esas ganancias extras?

Hoy por hoy, el gobierno está aplicando un 35% de retenciones sobre la soja que se exporta. O sea, cuando un productor levanta su cosecha, y la exporta, tiene que darle al gobierno un 35% de eso que ha vendido. A todo eso sumale el 21% de IVA, más Ingresos Brutos, más Ganancias, etc. ¿Cómo te sentirías vos si retienen de tu sueldo un 35% más otros impuestos de tu sueldo?

Estas medidas simplemente, como bien lo dicen las entidades agrarias, van a destruir a los pequeños y medianos productores porque no pueden aguantar estos impuestos ya que las no tienen ganancia alguna (o son muy pocas) con su trabajo. Por ahí los grandes terratenientes hacen alguna diferencia, que dentro de las finanzas es medianamente redituable, pero las finanzas para un productor pequeño o mediano, no existen: ellos suman gastos que son restados al neto obtenido por una venta, y ese resultado es muy cercano al 0.

Estas políticas, aplaudidas por muchos, lo único que hacen es abrir brechas y brechas, entre ricos y pobres, entre grandes y chicos. Y pegan donde más le duele al campo: en los pequeños y medianos productores: que son los que le dan de comer a miles de pueblos y ciudades en todo este país.

Lamentablemente el hombre de campo, para bien de este tipo de gobernantes, son demasiado buenos. Trabajan todo el día y no tienen demasiado tiempo para organizar boicots o paros, o perder el tiempo como lo ven ellos, defendiendo sus intereses. Asi que no los acuse Sr. Kirchner y secuaces de angurrientos o avarientos. Porque pueden ser muchas cosas, pero no angurrientos o avarientos. Cosa que si creo que Uds. lo son.

Y ojalá el resto de la gente de este país entienda y reconozca alguna vez la función del campo en nuestra economía. No somos un país industrial, no vivimos del turismo, ni de vender ropa o zapatillas. No tenemos industria cinematográfica. Ni una industria del software. No. No nos confundamos. Somos como siempre lo fuímos un país agroexportador. Porque en Argentina nunca se quiso cambiar este perfil. Y la vez que quisimos mostrarnos y creer que éreamos otra cosa, con Carlos Saúl, nos fue bastante para el ojete.

Con esto no quiero decir que tenemos que resignarnos a ser esto para siempre. Por el contrario, creo que debemos cambiar este rol urgentemente. Porque seguimos comprando espejitos de colores al resto del mundo: vender cueros por $ 20 para comprar zapatos de $ 200 y así miles de ejemplos.

Tengo un sueño de que el campo reaccione en algún momento. Debería cerrarse sobre sí mismo haciendo cosas como:

  • Dejar de hacer operaciones comerciales/financieras
  • No comprar nada de nada a menos que sea estrictamente necesario.
    • Nada de comestibles
    • Nada de combustibles
    • Nada de maquinarias
  • No vender nada de nada.
    • No vender animales
    • No vender granos
  • No pagar ningún impuesto
    • Ni impositivo (IVA, ganancias, etc.)
    • Ni provincial (inmobiliario, ingresos brutos=
    • Ni municipal (tasa por hectárea)

Y ver que sucede. El campo tiene un arma muy poderosa: es el motor la economía de este país. Y parar este motor, solo por un tiempo, puede dar una señal muy fuerte. Y hacer, que de una vez por todas, sea escuchado y no abusado.

3 Comentarios en “El campo: una víctima”

Gravatar de Ignacio

Ignacio
17 de Noviembre de 2007 a las 1:16 am    

Vos no conociste el campo en los 90. El campo se queja y sufre porque volvió a existir.

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Pablo Beca
17 de Noviembre de 2007 a las 2:18 pm    

Error amigo. Conocí el campo en los ‘90, en vivo y en directo. Porque allí estube trabajando hasta antes de venirme a Santa Fe a estudiar.

En los ’90’s, durante el reinado de “Ya-sabes-quién” (es que acabo de ver Harry Potter y quedé como perturbado con el “innombrable” :P ), fue de lo peor que le pudo pasar al campo.

Fijate lo que pasó: el campo a tener un cambio desfavorable, sus “ganancias” eran residuales, o sea, no podían “crecer” o “avanzar” ¿porqué? . Los riesgos en el campo son muchos, y todo depende del factor tiempo. Lo cual hace imposible predecir. Muchas veces te pasás invirtiendo en preparar tierras, fertilizar, y al fín sembraste. Ahí tenés varios escenarios posibles:

1) Que no te llueva. Si bien alcanza a nacer la plata, esta simplemente muere por falta de agua.
2) Llueve mucho. Lo cual “aplana” la tierra, te obliga a pasar herramientas para aflojar la tierra así la planta puede romper la capa de arriba y salir a la luz. Si no podés con esto, tenés que volver a resembrar, duplicando los costos de la siembra: gasoil, lubricantes, semillas, inoculantes, fertilzantes, etc. Y volvés inmediatamente al punto Nro. 1
3) Durante el crecimiento de tu siembre, enfrentas factores como las plagas (chinches, gusanos y hongos) capaces de destruir toda tu plantación.
4) Granizo, demás esta hablar de los efectos.
5) Falta de agua o Exceso de agua.
6) Al tiempo de cosechar. Necesitás un clima favorable. Necesitás sacar los granos lo más secos posible, porque sinó tenés que secarlos artificialmente y eso es costoso. Por otro lado, que no te llueva. En el caso como el girasol que tiene la torta con todos los granos en la parte superior, y al ser una planta muy alta, con ese peso y la tierra mojada, tiende a tumbarse. La torta toca el suelo y el grano ya no sirve.

Todos estos riesgos, fácilmente mesurables, a la poca ganancia que había en los 90’s, era una tortura para el campo, y obligaba a los colonos a colgar rosarios hasta el los escapes del tractor. Una cosecha perdida, te estaba condenando a que la próxima salga bien para quedar “derecho”, sin pérdidas. Tampoco sin ganancias.

Lamentablemente hubo muchos productores que cayeron en la mala suerte de perder dos o más cosechas, y terminaron en la quiebra. Desaparecieron muchísimos productores en los 90’s, porque no tenían forma alguna de recuperarse.

Sin embargo, ahora, cuando el negocio les es “rentable”, los atacan con este impuesto que más que impuesto, considero que es una forma de torturarlos un poco más. Y se abusan, porque saben que los que tienen medianamente poder, no van quejarse, porque en la economía financiera puede ser rentable. Pero como bien digo, la economía financiera no es un tema para el pequeño y mediano productor que mueve muy poco dinero al lado de lo que mueven los grandes terratenientes.

Hubo muchos pequeños y medianos productores que ahora se animaron a invertir en nueva maquinaria para aprovechar los precios de los granos, ya que los riesgos de alguna manera son más fáciles de sobrellevar si perdés una cosecha: si otra te va bien, con esa recuperás y te queda ganancia.

Bien habrás visto la recuperación que hubo de toda la industria agraria. Sin ir más lejos, en la misma Santa Fe. Como nunca se están produciendo herramientas, volvieron a surgir varias fábricas que en los 90’s cerraron: Bernardini, Vasalli, entre otras.

El productor, que invirtió y se animó a comprar este equipamiento con crédito, ahora está atado de las bolas de nuevo. De entrada ahora el 35% de tu producción se lo lleva el estado “porque sí”. Lo cual achica muchísimo los márgenes de ganancia, la cual casi siempre termina siendo invertida en más herramientas. Porque eso es lo que generalmente hace el productor agropecuario. No se lleva a bancos internacionales ese dinero.

Estas retenciones, que solamente todos piensan que afectan solo al agro, nos afectan a todos: están quitando “lubricante” (dinero) al motor de la economía. El motor simplemente comenzará a fallar, y con el motor fallando, no se avanza.

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UnLugar » Blog Archive » Bien por el campo
20 de Marzo de 2008 a las 10:16 am    

[…] Se que muchos no lo van a entender, y muchos de los argentinos realmente ignoran que es lo que mueve a este país. Pero para ponerse en la piel de los productores, imaginate que por alguna circunstancia macroeconómica mundial, tu negocio empieza a ir muy bien. El producto que vos fabricás empieza a ser más rentable, se vende muy bien en el exterior a precios realmente interesantes. Igualmente también te das cuenta de que la materia prima que necesitás también aumenta porque está atada a precios internacionales. Igualmente no te preocupa demasiado porque tu producto se vende a estos precios. Pero, de repente, el gobierno sale a decir que estás ganando demasiado y toma entre un 23% y un 50% (y más) de lo que vos estás ganando. Estas son las benditas retenciones móviles. […]

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