Abuela bloguera

Hay abuelos y abuelos. Por suerte he tenido la oportunidad de conocer dos señores mayores que aun con su edad, seguían con ese entusiasmo de niños por aprender y descrubrir cosas.

La primera vez, cuando trabajaba en una empresa aquí en Santa Fe, apareció un señor de unos casi 70 años a comprarme un compilador de Fortran. Me quedé casi perplejo, obviamente le pregunté para que lo quería, y comentó que fue ingeniero de una empresa, ya se jubiló y como programaba en ese lenguaje, quería seguir haciéndolo porque le gustaba, quería seguir aprendiendo y “no quería quedarse ahí sentado viendo pasar la vida como hacen todos los viejos“, literales palabras.

En otra oportunidad, Don Roberto A. Lo conocí accidentalmente. Un sábado a la tarde estaba alquilando una peli en un videoclub y había delante mío una señora mayor, muy simpática por cierto, renegando porque su máquina se le había estropeado y le preguntaba al chico que atendía el video club si nó conocía a nadie que pudiera reparársela. El pibe ni idea, más un sábado por la tarde. Me ofrecí sin dudarlo. Y la doña se puso feliz, porque quería “chatear” con su hija que está viviendo en Estados Unidos, y si no tenía la máquina, le iba a ser imposible.

Así que fui a su casa y conocí a su esposo, Roberto. Un señor muy amable y con una curiosidad que te motivaba. La máquina, con Windows, estaba bastante para atrás. Pero no recuerdo puntualmente el problema, pero creo que era un problema con el cable telefónico que llegaba al módem. Fue cuestión de reparar la conexión y listo.

Entre mate y mate, charlando con Roberto, me hizo acordar mucho a aquel señor que me había querido comprar el compilador Fortran. También, estaba maravillado por lo que era Internet. Trataba de explicarme lo que para el significaba tener “tanta información” ahí. Poder conectarse con gente de otros países, poder mandar un email, esas cosas que vos y yo hacemos todos los días como algo “totalmente” natural.

Daba muchísimas ganas escucharlo, y era emocionante al mismo tiempo. La verdad que escribo esto y recordando esa conversación se me pone la piel de gallina. Un abuelo “niño”, hambriento por aprender, descubrir, estudiar y conocer, qué lindo!

Que bueno sería llegar a esa edad con todas esas ganas y esas pilas. Y con todo ese tiempo para seguir aprendiendo. Que bueno llegar a esa edad con ese espíritu de niño que te motiva a querer saber más y más. Que bueno llegar a esa edad y seguir deseando.

Y todo esto viene a esto: María Amelia, una abuela de 95 años es la ganadora del premio The BOB’s 2007 como el mejor blog en castellano. Su blog: “A mis 95 años“.

La verdad es que leí un par de cosas y quedé maravillado por las cosas que escribe María Amelia. Aquí les dejo un extracto de este post:

Mi padre me decía: Tú naciste y siempre quieres ver lo que no puedes ver.

Sí. Yo siempre tuve esa idea de viajar y conocer países. Y claro, yo no tenía libertad, porque mis padres no me dejaban andar por ahí sueltas, ni ir a ganar la vida por ahí como va ahora todo el mundo. Estuvimos sujetas al poder de nuestros padres.

Y yo ya quería danzar, quería vivir, quería saber lo que era la vida. Si yo tuviese Internet en aquel entonces, respetaría a mis padres, eso sí, siempre, pero yo no le haría tanto caso, porque este Internet me enseña a vivir. Y a elegir.

Porque dicen el internet tienen cosas malas. Pero hay que ser personas y no cojer las cosas malas. Yo aconsejo a todos los chicos jóvenes que recojan las cosas buenas. Este Internet enseña todo. Ahora me acaban de enseñar unos países que yo conocía de oidas pero nada más. Este internet es algo que no tiene explicación de ser lo que es.

Esto si hace unos años me dicen que va a venir este Internet. Ni mi padre ni nadie creerían en esto. Esto fue una evolución terrible. Grandiosa.

Y es que muchas se ríen. Y no se vayan a creer que son….no…algunos son abogados y médicos. Y se ríen de que me guste a mí tanto el Internet. ¡Qué cabezas tan cerradas!. El Internet instruye. El Internet conoce usted el mundo entero con el Internet. Yo estoy admirada. Periódicos, música, de todo, de todo…cuanto siento que muchas mueran pudiendo estar disfrutando de este Internet.

A mí me sacó 40 años de encima. Me caía y me hizo una ilusión de vivir y de saber. Y cada vez mareo más a la gente, porque hago preguntas que ellos aún tienen a veces que estudiarla. Porque salen cosas ahora modernas, que ellos tienen que estar preparados.

Yo lo aconsejo. Con 60 años uno es joven.

Ahora tengo más inteligencia que antes. Porque el Internet me abrió el sentido. Sí, sí, sí, ustedes se reirán que a los 95 años un Internet me de más capacidad para comprender las cosas.

Si palabras María Amalia. Un orgullo enorme conocerla y desde ya suma un lector más :)

Deja tu comentario...

Más entradas en UnLugar