Retornar la inocencia

Arranqué una semana un tanto extraña esta vez. Tratando de descifrar muchas cosas que me pasaron, y que me pasan. Si, es mi maldita manía de tratar de entender todo, que a veces pensé que se limitaba a desentrañar el código fuente de un programa, pero parece que esto va un poco más allá.

Por casualidad (cosa que no creo) está sonando ahora en mis parlantes Retorno a la Inocencia (de Enignma). Uno de esos temas que te hacen poner la piel de gallina, al menos a mi.

Como persona creo que uno de mis principales defectos es no decir las cosas. Es algo realmente mal visto, y al mismo tiempo mal entendido. Estamos sí en un mundo en el que tenés que ser explícito en casi todo, y las sutilezas acarrean más problemas de los que uno trata de evitar.

Como alguna vez me lo han dicho casi llego a creerme que soy un cagón, o un cobarde en sí. En algún punto puede ser. En el fondo hay una realidad y es ese miedo a lastimar. No se bien porqué pero es como que pretendo andar por la vida sin lastimar a nadie, ni con hechos, ni con palabras. Es algo utópico, demasiado.

Eso muchas veces me hace quedarme con las palabras en la boca o en el corazón también.

Si está bien, o está mal… no lo sé. Si me doy cuenta que callarse a veces hacen tanto mal como no decirlas, y te enriedan en situaciones imposibles. Dejás de ser sincero con los demás y peor aún, con vos mismo.

Me cansé hacer daño tratando de no hacer daño, de hacer mal las cosas cuando las quiero hacer bien. Dicen que la intención es lo que cuenta, la realidad es que el mundo está lleno de buenas intenciones, pero es igual sigue siendo una mierda. La intención sin acción, no es nada.

“No es el comienzo del fin, es el retorno a mi mismo”. Así comienza Retorno a la Inocencia. Así trataré de comenzar otra vez.

No temas a estar débil,
No seas tan orgulloso de ser fuerte.
Simplemente mira dentro de tu corazón.

Tal vez esas tres líneas tengan su razón de ser en algún lugar :)

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