Estas pequeñas cosas son las que van a cambiar el mundo
Tal vez sea un poco exagerado mi título, pero estas pequeñas cosas son las que nos van a ayudar a forjar ciudadanos responsables y participativos.
Estoy hablando de un proyecto la gestión municipal de Santa Fe que es el Presupuesto Participativo:
“En lo teórico, el Presupuesto Participativo se vincula con la democracia, lo institucional, lo social, lo político, lo económico y lo cultural”, agregó, para luego aclarar: “En lo institucional, porque es un recurso para achicar la distancia entre las instituciones democráticas y el pueblo, al hacer que mejore dicha vinculación; en lo social, porque es un motivador para crear mejores lazos de unión entre las personas y superar la fragmentación que afecta desde hace tiempo a la sociedad; en lo político, es una estrategia adecuada para reactivar esa desacreditada actividad que es la política; en lo económico, es un buen medio para optimizar los ingresos y egresos públicos, al ordenar unos y otros de manera provechosa; y en lo cultural, porque es una herramienta para promover la participación comunitaria, con el beneficioso cambio cualitativo que en la cultura de los pueblos ello supone”.
En palabras para tontos, es un mecanismo a través del cual los mismos ciudadanos deciden que hacer con una determinada suma de dinero que ha sido asignada a un barrio por ejemplo. Más detalles podés encontrar acá.
A mi parecer tiene muchas cosas positivas, porque la gente podrá decidir abiertamente que hacer con determinado dinero. Es decir, una obra no la decidirá un puñado de políticos que muchas veces la eligen a su conveniencia (y a la de algunos amigos) haciendo que la corrupción sea menos probable. Además de eso, es como que los ciudadanos se involucrarían más en la decisión y colateralmente en el control del presupuesto y ejecución de la obra. Es que básicamente la sentirían somo suya, y uno tiene a cuidar lo que es suyo.
También Santa Tomé se sumo a esta iniciativa, lo cual podría convetir a esta región (junto a Rosario y tal vez otras ciudades) como pioneras en esta iniciativa en nuestro país. Desconozco si se aplica a otras ciudades, pero estaría buenísimo un efecto contagio.
La prueba piloto en Santa Fe se está haciendo el barrio de Alto Verde. Se destinaron $ 500.000 y los vecionos en una asamblea se inclinaron por la construcción de un polideportivo o un paseo peatonal sobre la defensa del río. La decisión final será definitida por una votación general.
Los vecinos pudieron proponer ideas y debatir sobre que hacer con ese fondo público. Algo creo que inédito para mí en esta materia.
Lo más interesante como mencionaba al principio de este post, es la idea que tuvieron: la de incluir a los chicos en esta decisión. Los chicos entraron a un cuarto oscuro a emitir su voto para decidir entre alguna de estas dos opciones: el polideportivo o el paseo peatonal.
Ellos mismos hicieron una réplica casera de su DNI con el cual tuvieron la oportunidad de decidir virtualmente que hacer con ese dinero. Digo virtualmente porque su voto no tiene peso “legal”, pero como bien finaliza el artículo del diario:
Aunque la opinión de ellos no es vinculante al resultado final, los grandes votarán mañana sabiendo qué decidieron sus hijos y nietos. Pequeño gran condicionamiento a la hora emitir el voto.
Aunque uno no lo crea, en este país a veces pasan cosas interesantes y de las cuales uno se siento desde emocionado y hasta orgulloso. Un sentimiento un tanto extraño entre tanto quilombo últimamente.