Pobrecita la tortuguita

Érase una vez un hombre que no tenía ni piernas ni brazos. Un día cualquiera sus amigos lo llevaron a la playa. Iba cayendo la noche y al pobre hombre la marea que iba subiendo se lo fue llevando lentamente hacia el mar.

El pobre tipo logro a duras penas regresar a la playa a fuerza de movimientos con su cuerpo arrastrándose como pudo, con toda la dificultad que implica hacerlo sin las extremidades.

Ya cansado y agotado ve que llega un tipo a socorrerlo. Era un borracho, que lo carga en sus brazos y lo arroja nuevamente al agua mar adentro diciendo:

- Pobrecita la tortuguita

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