Esa historia atrás del huevo

El huevo es una parte importante en nuestra dieta, a veces directamente cuanto disfrutamos de un huevo frito o un improvisado huevo duro con sal, o indirectamente en ciertas comidas, tortas, pastas o algún tipo de facturas.

Nuestra rutina es ir al super a comprar los huevos que vienen en esas cajitas con las que podés hacer algunas cosas divertidas si estás un poco aburrido.

Pero ¿te preguntaste como llegan esos huevos hasta allí?

En principio de cuentas creo que sabés de la diferencia de los “huevos de campo” y de los “huevos de criadero”. No hablo del color, porque los huevos de criadero los podés encontrar del color que quieras.

Si podés conseguir un huevo de campo, compralo. Y a su vez comprate un huevo común en un supermercado. Rompé ambos huevos en recipientes por separado y compará los colores. La diferencia es increíble: el huevo de campo presenta colores muy firmes y brillantes, mientras que el huevo de criadero es bien pálido.

Esto es gracias a (entre muchas cosas) la alimentación que reciben y a la forma en que son estas son criadas.

Gallina en un criaderoLa producción intensiva de huevos y pollos para el consumo es bastante jodida y por sobre todo antinatural. Este artículo nos cuenta como se producen los huevos en un criadero y como son confinados estos plumíferos de por vida a una celda en las que apenas caben.

Las gallinas ponedoras arrancan su vida en una incubadora artificial. Cuando nacen se seleccionan las hembras y los machos, y estos últimos son descartados literalmente (descartados = matados).

Después son encerradas en jaulas individuales en un espacio reducido que no les permite movimiento alguno, más que sacar sus cabezas para alimentarse y tomar agua. Las heces de las gallinas caen al suelo acumulándose y formándose amoníaco que contamina el ambiente y provoca enfermedades y mucho sufrimiento a estos animales.

Gallina en un criaderoA lo largo de su vida, estas gallinas producen en promedio de 260 huevos. Según este artículo, las estadísticas en 1940 indican que la media era de 134 huevos por año. Hoy producen el doble!

A la vista de algunos puede parecer todo un logro. Pero la realidad es que estos pobres animales fueron sometidos a ciertas manipulaciones genéticas y son alimentados con vaya a saber que cosa.

Las consecuencias de esto entre los seres humanos no las sabremos hasta de un buen tiempo.

Si querés saber más sobre estas aberraciones que cometemos los humanos para poder disfrutar un rico huevo, no dejes de mirar este artículo. Puede que te ayude a tomar un poco de conciencia.

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